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Un pastor belga corriendo sobre el césped

El pastor belga es una de las razas predispuestas a ciertos problemas articulares




Aquí tienes una visión clara y completa de la artrosis en el perro y el gato. Hablamos de las enfermedades articulares, los signos de alerta, las soluciones de alivio validadas en medicina veterinaria, los ajustes en el día a día y el posible papel del CBD como complemento. El objetivo es ayudarte a mejorar la movilidad y el confort de tu compañero, colocando siempre el seguimiento veterinario en el centro de tus decisiones.



Aunque la artrosis es la patología articular más conocida en las mascotas, no es la única en juego. Otros trastornos de origen congénito, traumático o inflamatorio también pueden causar dolor y rigidez, en particular:

  • la displasia (cadera, codo)
  • la rotura del ligamento cruzado y las lesiones ligamentosas graves
  • la luxación de rótula (o inestabilidad)
  • la osteocondritis disecante (OCD) y la panosteítis (trastornos del crecimiento)
  • la poliartritis y la artritis séptica (infecciones)
  • las secuelas de fracturas y esguinces
  • los tumores
  • la aparición de rigideces que no son necesariamente crónicas

La artrosis es una enfermedad degenerativa caracterizada por el desgaste progresivo del cartílago, un proceso que acaba provocando roce hueso contra hueso, inflamación y dolor.
Se diferencia de la displasia (cadera, codo), que es ante todo una malformación del hueso, a menudo responsable de una artrosis precoz desde una edad temprana.
En cuanto a las rigideces transitorias, son frecuentes y están relacionadas con el esfuerzo o el frío; no son necesariamente signo de una enfermedad crónica.
Otros problemas, como la rotura del ligamento cruzado o la luxación de rótula, también pueden provocar síntomas similares.


Patología Causa principal / Naturaleza del trastorno Edad típica de aparición Evolución / Consecuencia principal
Artrosis Enfermedad degenerativa debida al desgaste progresivo del cartílago. Principalmente en la mascota senior (pero puede ser secundaria a cualquier edad). Crónica y progresiva. Produce dolor, inflamación y pérdida de movilidad permanente.
Displasia (cadera/codo) Malformación congénita o desarrollo anómalo de la articulación. Desde la edad juvenil (4-12 meses) o al final del crecimiento. Conduce a una artrosis secundaria precoz y severa a largo plazo.
Osteocondritis disecante (OCD) Trastorno de la osificación del cartílago. Mascotas en crecimiento (4-10 meses), razas grandes. Provoca cojera e inflamación. Requiere cirugía para evitar artrosis secundaria.
Rotura del ligamento cruzado Traumatismo agudo o degeneración (inestabilidad). Cualquier edad, pero a menudo perro atlético o con sobrepeso. Inestabilidad de la rodilla que requiere cirugía. Conduce a artrosis postraumática si no se trata.
Poliartritis / Artritis séptica Enfermedad inflamatoria (autoinmune o infecciosa). Cualquier edad. Inflamación e hinchazón dolorosa de varias articulaciones (poliartritis) o de una sola por infección (séptica). Requiere un tratamiento específico y rápido.
Rigideces Ligera rigidez de los músculos o de las extremidades, debida al frío o al reposo prolongado. Cualquier edad, pero sobre todo en la mascota senior. Generalmente transitoria, mejora con el calentamiento o con actividad suave.
Tumores óseos o articulares Crecimiento anómalo de células (cáncer). Principalmente en la mascota mayor. Dolor intenso, cojera progresiva y rápida degradación del estado general.

Aunque está infradiagnosticada en perros y gatos, la artrosis representa un problema serio en Francia. Se estima que afecta aproximadamente al 70 % de los perros de más de 8 años y hasta al 90 % de los gatos de más de 12 años.

Pero según los organismos de seguros para mascotas, solo alrededor del 23 % de los perros y el 13 % de los gatos afectados serían identificados. Estos datos ponen de manifiesto una epidemia silenciosa en las mascotas envejecidas, agravada por el sobrepeso (que afecta a más de 4 de cada 10 perros) y las predisposiciones genéticas.

Estas cifras también están validadas y retomadas por las autoridades científicas y académicas del sector veterinario en Francia. Por ejemplo, la Escuela Nacional Veterinaria de Alfort ha publicado una tesis sobre el dolor artrósico crónico en el perro.

Por último, los expertos veterinarios europeos también se interesan por este tema. Por ejemplo, las recomendaciones del Comité científico XPERTISE sobre la artrosis felina están destinadas a los profesionales de la salud animal y ponen de relieve la elevada frecuencia y la dificultad del diagnóstico clínico en el gato.

 

Al principio, la incomodidad es discreta, manifestándose por una simple rigidez al levantarse o una menor resistencia. Progresivamente, el dolor se instala, la movilidad disminuye y la calidad de vida se degrada si no se toman medidas rápidamente. El diagnóstico se basa por lo general en una combinación de elementos:

  • el examen clínico (evaluación de los rangos de movimiento y del dolor a la manipulación, observación de la locomoción)
  • la imagen médica (radiografías, ecografía o resonancia magnética).


La artrosis es una enfermedad crónica que empeora con el tiempo si no se gestiona de forma activa. Tu veterinario te ayudará a identificar los estadios de progresión de la enfermedad y pondrá en marcha una estrategia eficaz para aliviar a tu mascota y mejorar su calidad de vida.

Varios factores predisponen a un perro al desarrollo de patologías articulares, en particular los factores genéticos en ciertas razas, la vejez o traumatismos deportivos pasados.
Pero el factor más habitual sigue siendo el sobrepeso, que aumenta considerablemente la carga mecánica sobre las articulaciones.
Además, ciertas líneas tienen predisposiciones ligadas a la genética de la raza, a la morfología y a su ritmo de crecimiento.


Razas grandes y razas gigantes :
  • Pastor alemán y belga (propensos a displasias de cadera y de codo).
  • Labrador retriever (displasia y mayor riesgo ligado al sobrepeso).
  • Golden retriever (displasia).
  • Rottweiler (displasia).
  • San Bernardo, Terranova, Dogo alemán, Dogo de Burdeos (en riesgo debido a su peso y a su crecimiento rápido).
  • Boyero de Berna.
Otras razas con conformación específica :
  • Bulldog inglés (alta prevalencia de displasia).
  • Carlino (displasia de cadera).
  • Teckel (vulnerable a problemas de espalda).
  • Basset fauve de Bretagne (puede ser propenso a la displasia de cadera y, debido a su cuerpo alargado, a problemas de espalda como las hernias discales).

Los indicios frecuentes de sufrimiento son por lo general una cojera intermitente o que aparece tras un esfuerzo sostenido, así como una dificultad marcada para levantarse después de un periodo de descanso. El perro puede mostrarse reacio a hacer cosas habituales como salir de paseo, subir escaleras, saltar al coche, jugar o subir al sofá. Estas dificultades se acentúan en suelos resbaladizos, revelando la molestia real.

Ten en cuenta que los cambios de temperamento, la irritabilidad o la búsqueda de aislamiento también pueden ser signos de malestar crónico.

El manejo de la artrosis canina se basa en un enfoque combinado. Asocia tratamientos veterinarios (AINE, analgésicos, a veces anticuerpos monoclonales) con un control estricto del peso y una actividad suave como caminar o nadar.

La fisioterapia, los complementos alimenticios y la adaptación del hogar también pueden ayudar a gestionar la incomodidad. En paralelo a los cuidados habituales, el CBD puede ofrecer una vía natural interesante para acompañar la flexibilidad articular, a considerar siempre con el consejo del veterinario.

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Un gran gato gris que duerme

Entre los factores de riesgo en los gatos, el sobrepeso está en primera posición.


Los dolores articulares están infradiagnosticados en el gato, porque el felino oculta instintivamente el dolor. Así, la enfermedad a veces se confunde con un simple envejecimiento, lo que retrasa el diagnóstico.

En el gato, los signos son más sutiles que en el perro. En general se observa una disminución de la movilidad que se manifiesta por dificultad para trepar y la aparición de una irritabilidad inusual. El acicalado se vuelve difícil, especialmente en la espalda o la parte trasera, y puede adoptar posturas de descanso poco habituales.

Estos dolores cotidianos afectan directamente a su confort y a su movilidad y, en consecuencia, impactan fuertemente en el acceso a sus recursos básicos como su cama preferida en altura.

Además de los tratamientos prescritos por el veterinario, el manejo se apoya en la adaptación del entorno. El gato, que adora las alturas, experimenta una gran frustración al no poder subirse debido al dolor.

Para compensar, facilita el acceso a sus zonas preferidas con un arenero de bordes bajos, escalones o rampas y una cama mullida.

Las aceites de CBD para gatos pueden plantearse como ayuda complementaria al confort con un seguimiento veterinario regular, empezando con una dosis inicial baja y una progresión lenta y controlada.


El manejo nunca se basa en un único tratamiento, sino en una estrategia que combina medicamentos, suplementos, ejercicio y adaptaciones del entorno:

  1. Medicamentos veterinarios : los AINE (antiinflamatorios no esteroideos) son la base del tratamiento para reducir de forma eficaz la inflamación y el dolor. Los corticoides también pueden utilizarse puntualmente. Enfoques más recientes, como los anticuerpos monoclonales, ofrecen esperanza: se dirigen específicamente a los mediadores del dolor crónico.
  2. Suplementos y nutracéuticos : estos productos buscan proteger y nutrir el cartílago. Se componen de glucosamina y condroitina, colágeno o MSM. Los omega-3 (EPA/DHA) también ayudan a reducir la inflamación. El CBD (cannabidiol) se añade a esta categoría debido a su acción potencial en la reducción del dolor y la mejora de la movilidad.
  3. Fisioterapia, hidroterapia y masajes : la fisioterapia, los ejercicios propioceptivos, la hidroterapia (trabajo en el agua) y los masajes mejoran la movilidad, refuerzan los músculos de soporte y pueden reducir el dolor percibido.
  4. Adaptación del día a día : se trata de optimizar el espacio de la mascota ofreciéndole, por ejemplo, una cama gruesa para repartir mejor la presión sobre las articulaciones. La mejora del entorno también puede incluir añadir superficies antideslizantes para evitar resbalones y rampas para limitar el esfuerzo al saltar. Asimismo, la organización de los lugares donde se encuentran el agua, la comida o el arenero debe revisarse para facilitar el acceso.
  5. Gestión del peso : permite disminuir la carga mecánica ejercida sobre las patas y aliviar la presión. También ayuda a reducir la inflamación general del cuerpo, ya que el tejido graso produce sustancias que la agravan. De este modo, la movilidad puede mejorar de forma significativa y el dolor disminuir.
  6. Cirugía : sigue siendo una opción para los problemas óseos en general. La cirugía se utiliza bien en prevención para corregir las anomalías antes de que conduzcan a una artrosis severa, bien como solución de último recurso en los casos de artrosis muy avanzada (por ejemplo, mediante la colocación de una prótesis).


Estudios preliminares sobre el efecto del CBD en perros sugieren que puede aportar una mejora de la movilidad y del dolor artrósico en el perro, gracias a su capacidad para modular la respuesta inflamatoria.

Hasta la fecha, los datos científicos siguen siendo limitados, sin embargo, los resultados de este estudio demostraron que la administración diaria de CBD reducía significativamente el dolor y aumentaba la movilidad de las mascotas con artrosis, con un efecto dependiente de la dosis.

Además, el estudio confirmó la seguridad del CBD en un periodo de cuatro semanas, lo que sugiere un fuerte potencial terapéutico para el alivio del dolor artrósico en perros.

Asimismo, un estudio titulado “El cannabidiol como tratamiento de la artritis y del dolor articular” encontró una asociación entre el uso de CBD y una mejora de los síntomas de la artritis en los pacientes, lo que sugiere que el CBD podría ser una opción terapéutica alternativa pertinente.

Atención: ¡la opinión del veterinario es indispensable!

El CBD puede plantearse como apoyo de las articulaciones, ya que interacciona con el sistema endocannabinoide de los mamíferos, un sistema implicado en la modulación del dolor, la inflamación y la relajación muscular.

Pero ten presente que el CBD es una pieza del puzle que se integra en un enfoque global y personalizado; no trata la causa estructural de la artrosis. Por tanto, no puede sustituir a los tratamientos medicamentosos.



Para los felinos, prioriza el aceite de CBD para gatos, más fácil de dosificar. Y aunque el aceite de CBD también existe para perros, ellos agradecerán los premios con CBD o los huesos masticables con CBD.

Sea cual sea el formato, el producto con CBD que elijas de acuerdo con tu veterinario debe ser específico para mascotas, trazable y garantizar la ausencia de THC.



Las enfermedades articulares requieren un manejo continuo. Una detección precoz y medidas combinadas permiten mejorar claramente el pronóstico y la calidad de vida de tu mascota.

El CBD no sustituye a los tratamientos veterinarios. Sin embargo, es una opción natural para apoyar el confort y la movilidad dentro de un plan global, siempre que se mantenga un control médico atento.

Recuerda que cada mascota es única, lo que significa que la estrategia óptima también lo es. Siempre combina cuidados validados por un veterinario, una buena higiene de vida, complementos específicos y, llegado el caso, el CBD.



A continuación te dejamos respuestas breves a las preguntas más frecuentes sobre la artrosis y el CBD en la mascota:

¿Puede el CBD ayudar a mejorar la movilidad de mi mascota?

El CBD puede contribuir al confort y a la movilidad en algunas mascotas. La respuesta es siempre individual; un periodo de prueba supervisado permitirá evaluar los resultados.

¿Qué diferencia hay entre un complemento clásico para articulaciones y el CBD?

Los complementos clásicos actúan principalmente sobre la estructura (cartílago, líquido sinovial), mientras que el CBD se centra más en la modulación del confort. Pueden complementarse dentro de un plan global supervisado por un veterinario.

¿Es el CBD adecuado tanto para perros como para gatos con artrosis?

Sí, ambas especies poseen un sistema endocannabinoide. Sin embargo, las dosis y la tolerancia difieren: solo tu veterinario puede proponer un protocolo seguro y adaptado a cada uno.

¿Se puede combinar CBD con un tratamiento veterinario contra la artrosis?

Puede plantearse bajo estricta supervisión veterinaria. Es necesaria una coordinación para anticipar las interacciones y ajustar la estrategia (dosis, frecuencia, duración) en función de la respuesta de la mascota.

¿Cuánto tiempo hace falta para observar un efecto del CBD sobre la artrosis?

Según el individuo y la gravedad de la patología, pueden ser necesarios desde unos días hasta varias semanas. Seguir indicadores sencillos (facilidad para levantarse, duración del paseo) ayuda a evaluar los progresos.


 

Contenido validado por el doctor en medicina veterinaria Paul Pfister, cofundador de LovaPets


- Editora en jefe de LovaPets

Nacido en Niza en 1985 y apasionado por el bienestar animal desde niño, Yann creció rodeado de perros y gatos. Durante su estancia en Estados Unidos en la década de 2010, fue testigo del auge del CBD y su creciente uso en el ámbito del bienestar, incluyendo el bienestar animal. Al regresar a Francia, decidió aprovechar esta experiencia para ayudar a los dueños de mascotas, cofundando LovaPets con la misión de democratizar y explicar el uso del CBD en animales. Desde entonces, ha compartido artículos claros y accesibles sobre el bienestar animal, informando y apoyando a los amantes de los animales.

 

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