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Lo que permite a un gato saltar a más de 2 metros, o a un perro superar obstáculos con precisión en un circuito de agility, es la potencia de su musculatura y la finura de su coordinación. Esta movilidad les permite ser ellos mismos y condiciona en gran medida su calidad de vida.


Sin embargo, numerosos problemas pueden afectar a esta musculatura desde edades muy tempranas. Hoy en día, cada vez más personas se interesan por estudios que sugieren que el CBD para mascotas podría contribuir a mantener la flexibilidad y la vitalidad muscular, e incluso apoyar el refuerzo muscular. Pero, ¿qué hay realmente de cierto?

 

Comprender cómo funciona un sistema muscular, qué lo fortalece y qué lo debilita, es entender una parte esencial de la vida cotidiana de nuestros compañeros.
El músculo es un órgano vivo, sensible, capaz de crecer y adaptarse, pero también de deteriorarse. Reacciona al movimiento, al descanso, a la alimentación, a la edad, a las enfermedades e incluso a las emociones.

Tejido compuesto por fibras capaces de contraerse, el músculo permite el movimiento, mantiene la postura y genera calor en el cuerpo. Necesita mucha energía para funcionar y su buen rendimiento depende de tres cosas:

  1. que sus fibras estén en buen estado,
  2. que sus nervios funcionen bien y,
  3. que la inflamación esté bajo control.

La construcción muscular sigue un principio simple basado en la estimulación, la nutrición y la recuperación. Es decir, cuando una mascota se mueve con cierta intensidad, las fibras sufren pequeños daños. Estas microlesiones desencadenan después un proceso de reparación en el cuerpo.

Así, los nervios envían señales, la sangre circula y se movilizan nutrientes como los aminoácidos para la reparación celular.

Luego, con una alimentación rica en nutrientes de calidad y suficiente descanso, el músculo se reconstruye, volviéndose más fuerte y más resistente.

 

Los estudios comparativos lo muestran claramente: los músculos del perro pueden trabajar con más intensidad y durante más tiempo que los del gato. Esto se debe a que los perros tienen más fibras musculares adaptadas a los esfuerzos de resistencia.

El perro posee cerca de 400 músculos, según la raza. Están formados principalmente por fibras de tipo I y IIa, adaptadas a esfuerzos prolongados y regulares. Estas fibras permiten a los perros aguantar a lo largo del tiempo en paseos largos, en canicross o en tareas de trabajo como la tracción o el rastreo.
El gato tiene alrededor de un centenar más que el perro. Esto se debe en gran parte a la complejidad de su columna vertebral y al elevado número de músculos en sus orejas: ¡32 por oreja! Permiten un movimiento muy preciso e independiente.
En el gato, la mayoría de las fibras son de tipo IIb, optimizadas para esfuerzos cortos e intensos. Esto explica su capacidad para saltar muy alto en vertical, acelerar de golpe y ejecutar movimientos ágiles y precisos. Si tienes un gato, ahora entiendes mejor su capacidad para esas carreras nocturnas llenas de energía y sus ataques potentes a los juguetes.

 

Tabla comparativa: fibras musculares del perro vs gato

Enfermedad Tipo Síntomas principales Prevención / Manejo
Coryza Infecciosa (virus) Estornudos, tos, secreciones, pérdida de apetito Vacunación
Leucemia felina (FeLV) Infecciosa (virus) Debilitamiento del sistema inmunitario Vacunación (gatos con acceso al exterior)
Panleucopenia felina Infecciosa (virus) Fiebre, vómitos, diarrea severa, cansancio Vacunación
Clamidiosis Infecciosa (bacteria) Conjuntivitis, problemas respiratorios Higiene, vacunación posible
FIV Infecciosa (virus) Inmunodepresión progresiva No hay vacuna, evitar peleas
Pulgas Parásitos externos Picor, alergias, transmisión de la tenia Tratamiento antiparasitario
Gusanos intestinales Parásitos internos Trastornos digestivos, vómitos, adelgazamiento Desparasitación regular
Sarna de los oídos Parásitos Picor, sacudidas de cabeza Antiparasitarios adecuados
Tiña Hongo Placas circulares sin pelo Higiene, tratamiento antifúngico
Insuficiencia renal Enfermedad crónica Sed aumentada, cansancio, pérdida de apetito Seguimiento veterinario, alimentación adaptada
Diabetes felina Enfermedad crónica Sed, orina abundante, pérdida de peso Control del peso, seguimiento veterinario
Hipertiroidismo Enfermedad crónica Adelgazamiento, agitación, pelo apagado Tratamiento, vigilancia
Alergias alimentarias Trastorno diverso Picor, vómitos, diarreas Alimentación adaptada
Obesidad Trastorno diverso Sobrepeso, riesgo de artrosis/diabetes Control del peso, alimentación
Trastornos digestivos Trastorno diverso Estreñimiento, diarrea, hinchazón Alimentación adaptada, reducción del estrés

Un estudio reciente documentó que un programa de ejercicio regular en perros con ligero sobrepeso provocaba un fenómeno de redistribución de la masa corporal, con una reducción de la grasa y un aumento relativo de la masa muscular, pero sin necesariamente cambiar el peso total.

Cuando un perro corre o salta, pone en juego especialmente el músculo del muslo. Un perro cuyo entorno ofrece terrenos cambiantes u obstáculos estimula de forma regular esta parte de su cuerpo.

Esto significa, en la práctica, que la mascota gana en tonicidad y fuerza, incluso sin un efecto “volumen” espectacular. Así, se observa más soltura, más resistencia, saltos más seguros y una postura más estable.

La postura y la potencia

En el perro, varios músculos profundos estabilizan la pelvis, la columna y las extremidades posteriores, en particular:

  • El piriforme: conecta la parte baja de la espalda con el hueso del muslo. Mantiene la pelvis estable cuando la mascota corre o salta, lo que asegura una marcha regular y reduce el riesgo de cojera.
  • Los multífidos: se encuentran a lo largo de la columna vertebral. Ayudan a mantener una buena postura y a estabilizar la espalda durante movimientos bruscos o cambios rápidos de dirección.
  • El transverso del abdomen y el cuadrado lumbar: sostienen la columna y las caderas. Sirven para transmitir la fuerza del cuerpo hacia las patas.


Una musculatura profunda sana permite aumentar el rendimiento y la resistencia, pero también prevenir lesiones frecuentes en ejercicios intensos o prolongados. Juegos específicos, circuitos de agilidad modulados y estiramientos suaves pueden ayudar a mantenerla a lo largo de toda la vida del perro.

En el gato, el enfoque es diferente: su musculatura está hecha para la potencia y la reactividad, no para la resistencia.

Cada salto y cada aterrizaje moviliza fibras rápidas, una coordinación fina y, sobre todo, la flexibilidad de la columna vertebral y de las extremidades.

Los músculos estabilizadores de la espalda y los de las extremidades posteriores permiten al gato flexionar y extender la columna, amortiguar el aterrizaje, mantenerse flexible, ágil y listo para volver a saltar.

En la práctica, esto significa que un gato que se mantiene activo puede conservar una musculatura adaptada a su naturaleza. Un gato sedentario, dentro de casa, sin estimulación, corre el riesgo de que su musculatura se atrofie, su flexibilidad disminuya y sus reflejos se apaguen.

Un estudio longitudinal realizado en más de 200 gatos domésticos, de entre 6,7 y 16,4 años, observó una disminución progresiva con la edad del indicador clínico de masa muscular.

Esto muestra que la musculatura felina se degrada lenta pero seguramente si no se propone ninguna estimulación. Para el gato, la verticalidad, el juego y un entorno enriquecido son una necesidad fisiológica.

La flexibilidad y la potencia en cada salto

En el gato, los multífidos, los paravertebrales y el piriforme le permiten arquearse, impulsarse en vertical y aterrizar con precisión. Esto explica su capacidad para trepar y saltar a alturas impresionantes.

El piriforme, en particular, estabiliza la pelvis y favorece la rotación de las caderas. Sirve para los saltos horizontales y verticales, pero también para el famoso “reflejo de enderezamiento”, esa capacidad del gato para girarse en el aire y aterrizar sobre sus patas.

Los paravertebrales mantienen la columna flexible y coordinada, permitiendo torsiones y movimientos rápidos que serían imposibles sin ellos.

Para estimular estos músculos, si un gato vive exclusivamente en un piso, crea un entorno activo: árboles para gatos, plataformas a distintas alturas, túneles y juguetes interactivos que fomenten los estiramientos naturales y los saltos, preservando así la tonicidad y la flexibilidad.

 

Una enfermedad muscular vuelve el cuerpo más débil y menos flexible, lo que puede provocar cojeras, mala postura, dificultad para moverse y dolor. También aumenta el riesgo de pérdida de autonomía y de artrosis.

Con la edad, los músculos cambian. La renovación de las fibras se ralentiza, la producción de proteínas disminuye y el metabolismo se vuelve menos eficiente. También se instala una ligera inflamación. En mascotas mayores, esto se traduce a menudo en más grasa y una pérdida de tonicidad.

El deporte canino más exigente es la competición de agility. Requiere esfuerzos explosivos, cambios bruscos de dirección, saltos, aceleraciones y mucha coordinación. Un perro de agility exige a sus músculos de forma intensa y variada.

Un esfuerzo demasiado intenso, mal gestionado, sin suficiente recuperación, puede debilitar a la mascota, que entonces puede sufrir microlesiones, estrés metabólico, inflamación o fatiga crónica.

El sobreentrenamiento suele manifestarse con una bajada de apetito, disminución de la motivación, cojeras o rigidez.

Un perro en una competición de agility El agility es una competición que exige mucha precisión y fuerza

Como en el deporte humano, existe riesgo. El crecimiento o el refuerzo muscular solo se produce si se respeta la recuperación. Saltarse las fases de descanso, subestimar la importancia de la alimentación o descuidar la regularidad es correr el riesgo de debilitar el organismo en lugar de fortalecerlo.

Un estudio reciente comparó perros de trabajo, como perros policía o de pastoreo, y perros que viven en interior.
Los resultados mostraron que los músculos de los perros de trabajo están mejor equipados para regenerarse y sostener el esfuerzo a lo largo del tiempo.
Los perros de interior, en cambio, tienen músculos rápidos pero fatigables, lo que corresponde a esfuerzos breves, a veces intensos, pero menos adaptados a un trabajo sostenido.

Estas diferencias determinan la capacidad real del perro para aguantar en el tiempo, soportar el esfuerzo, resistir la fatiga y recuperarse.

 

Para mantenerse en forma y rendir bien, no basta con “jugar”. Se necesita un verdadero seguimiento: calentamiento, recuperación, buena hidratación y una alimentación adaptada.

En un perro, la prevención pasa por paseos variados, juegos moderados, exposición a diferentes superficies y estimulaciones regulares. En un gato, se trata de proponer verticalidad, juguetes, exploración y actividades instintivas como la caza. Ofrecer un entorno estimulante y vivo le permite mantenerse activo, flexible y funcional, respetando al mismo tiempo su necesidad natural de movimiento.

Como vimos antes, el músculo de las mascotas funciona gracias a sus fibras, a un sistema nervioso eficaz y a un nivel de inflamación controlado. Cuando se le exige, pequeñas microlesiones desencadenan un proceso natural de reparación, apoyado por la nutrición y el descanso, al que pueden añadirse complementos como el CBD u otros nutrientes para acompañar la vitalidad muscular.

Este ciclo de estimulación, nutrición y recuperación mantiene la fuerza, la resistencia y la flexibilidad, especialmente en mascotas envejecidas o muy activas.

El papel de la nutrición en la potencia muscular

Los músculos necesitan aminoácidos esenciales para reconstruir sus fibras después del esfuerzo. En mascotas mayores o muy activas, las necesidades aumentan. Los veterinarios suelen recomendar un aporte proteico superior a la media, con fuentes de calidad, para compensar la disminución de la eficacia metabólica y el desgaste ligado a la actividad.

Un aporte de proteínas fáciles de digerir, aminoácidos esenciales y nutrientes antioxidantes puede ayudar a ralentizar el deterioro muscular.

Cuando el equilibrio de aminoácidos, el aporte energético suficiente y la calidad de las proteínas están asegurados, el músculo puede repararse y fortalecerse. Si no, incluso el mejor entrenamiento tendrá un efecto limitado.

El agua siempre acompaña el rendimiento muscular y la recuperación. Una buena hidratación favorece el transporte de nutrientes y la eliminación de desechos metabólicos. Y especialmente en verano o durante actividades intensas, asegúrate de que la mascota tenga acceso constante a agua fresca.

Además de una alimentación adaptada, algunos complementos pueden ayudar a mantener la vitalidad muscular, como aminoácidos específicos o nutrientes antiinflamatorios.

Algunos estudios también indican el potencial del CBD en el ciclo de recuperación y el mantenimiento de la fuerza muscular. Estas opciones no sustituyen una buena nutrición ni la actividad física, pero podrían ayudar a conservar la flexibilidad y la resistencia muscular.

 

En el ámbito de los complementos alimenticios para mascotas, el cannabidiol se menciona a menudo como un apoyo potencial para la musculatura, sin que esté destinado a mejorar directamente el crecimiento muscular o el rendimiento de fuerza.

Ten en cuenta que el CBD no es un agente anabolizante y no posee propiedades directas de construcción muscular. Su mecanismo de acción no apunta ni estimula la etapa fundamental por la que el músculo se repara y se desarrolla, ni los procesos biológicos que llevan al aumento del volumen de las células musculares.

Según algunas investigaciones, su papel se situaría más bien en la mejora del confort muscular en situaciones específicas: recuperación tras un esfuerzo intenso, gestión de una molestia muscular, periodo de convalecencia o proceso de envejecimiento.

Por ejemplo, un estudio publicado en 2024 sugiere que el CBD podría desempeñar un papel protector frente a lesiones musculares relacionadas con el ejercicio al modular vías de inflamación y de estrés oxidativo a nivel muscular.

Al contribuir potencialmente a reducir la inflamación y favorecer una recuperación más suave, el CBD podría permitir que la mascota se sienta más cómoda en sus movimientos diarios.
En resumen, el CBD puede considerarse un apoyo accesorio para la función muscular y el confort, pero nunca sustituye al ejercicio físico ni a una nutrición adaptada.

Muchos veterinarios reconocen que el CBD despierta un interés creciente en la práctica clínica, especialmente por sus posibles efectos sobre el dolor y la inflamación, o sobre el confort general.

En algunas encuestas, veterinarios observaron que el aceite de CBD puede ser útil para aliviar ciertas formas de dolor o mejorar la actividad en mascotas que sufren afecciones crónicas como la artrosis, lo que puede favorecer indirectamente una mejor movilidad.

Los veterinarios suelen insistir en que el CBD no es un medicamento veterinario homologado, que las pruebas científicas siguen siendo preliminares y que no debe considerarse como un tratamiento de primera intención para reforzar la musculatura. Recomiendan más bien un enfoque personalizado con supervisión profesional, especialmente por las variaciones de calidad de los productos y las necesidades específicas de cada mascota.


¿El deporte canino puede debilitar los músculos?

Disciplinas exigentes como el agility solicitan mucho los músculos. Sin una recuperación suficiente, una sobrecarga puede provocar microlesiones, inflamación y fatiga muscular.

¿El CBD puede reforzar los músculos de las mascotas?

El CBD no refuerza directamente los músculos. Sin embargo, algunos estudios sugieren que podría apoyar el confort muscular y la recuperación, especialmente después del esfuerzo.

¿El envejecimiento conlleva necesariamente una pérdida muscular?

Sí, con la edad la masa muscular disminuye progresivamente. Aun así, una actividad adaptada, una buena nutrición y una recuperación suficiente pueden ralentizar este proceso.

¿El CBD es útil después de un esfuerzo intenso?

El CBD se estudia por su papel potencial en la recuperación muscular, especialmente mediante la modulación de la inflamación y del estrés oxidativo después del ejercicio.

¿Un gato puede perder musculatura más rápido que un perro?

Un gato sedentario, sobre todo en interior, puede perder rápidamente masa muscular y flexibilidad si no está suficientemente estimulado.

¿Por qué los perros son más resistentes que los gatos?

Los perros tienen más fibras musculares adaptadas a la resistencia, lo que les permite mantener un esfuerzo prolongado sin fatigarse rápidamente.

¿Por qué los gatos son mejores para los saltos y los brincos?

La musculatura del gato está compuesta mayoritariamente por fibras rápidas y explosivas, ideales para esfuerzos cortos, potentes y muy precisos.


La agilidad y la vitalidad que admiramos en nuestras mascotas dependen directamente de sus músculos.
Las necesidades fundamentales de una musculatura sana siguen siendo el ejercicio regular, una nutrición adecuada y una buena recuperación.

Asimismo, según los primeros resultados de estudios, el CBD asociado a una buena higiene de vida parece favorecer el confort y la flexibilidad de la mascota, especialmente con la edad o después del esfuerzo.

Con ejercicios adaptados y un seguimiento atento, hacemos mucho más que preservar los músculos de nuestros gatos y perros: cuidamos de su bienestar y de su alegría de vivir.

 

Contenido revisado y validado por el doctor veterinario Paul Pfister, cofundador de LovaPets

 

- Editora en jefe de LovaPets

Nacido en Niza en 1985 y apasionado por el bienestar animal desde niño, Yann creció rodeado de perros y gatos. Durante su estancia en Estados Unidos en la década de 2010, fue testigo del auge del CBD y su creciente uso en el ámbito del bienestar, incluyendo el bienestar animal. Al regresar a Francia, decidió aprovechar esta experiencia para ayudar a los dueños de mascotas, cofundando LovaPets con la misión de democratizar y explicar el uso del CBD en animales. Desde entonces, ha compartido artículos claros y accesibles sobre el bienestar animal, informando y apoyando a los amantes de los animales.

 

La información y los productos presentados en este sitio no están destinados a un uso médico. Pide siempre consejo a un veterinario para cualquier duda relacionada con un problema de salud de tu mascota.