Mi mascota ronca, ¿es grave, doctor?

06 octubre, 2026
Mi mascota ronca, ¿es grave, doctor?
Es de noche, todo está en silencio, por fin acabas de apoyar la cabeza en la almohada… y ahí es cuando empieza. Un ruido sordo, constante, un poco húmedo. Tu mascota duerme plácidamente. Pero ese ronquido, ¿es una anécdota entrañable que grabar para las redes sociales o una señal real que hay que tomarse en serio? La respuesta está en algún punto intermedio.


Cómo se producen los ronquidos en perros y gatos


Para entender por qué ronca una mascota, hay que imaginarse lo que ocurre en sus vías respiratorias mientras duerme.
Cuando el cuerpo entra en una fase de relajación muscular profunda, los tejidos blandos de la faringe, en la unión entre la nariz, la boca y la garganta, también se relajan.
El aire que pasa hace vibrar esos tejidos relajados y produce ese sonido característico, a medio camino entre un ronroneo y una motosierra, dependiendo del tamaño del animal.

Pero no todos los animales son iguales en lo que respecta a los ronquidos. Hay varios factores físicos que influyen:

  • La edad: con los años, el tono muscular disminuye en todo el cuerpo, sobre todo en las vías respiratorias. Un perro mayor o un gato anciano tendrá más tendencia a roncar que un adulto joven en plena forma. Así que, con la edad, es normal que el ronquido cambie un poco. Pero «normal» no significa «que haya que ignorarlo».
  • La morfología: las razas braquicéfalas, como los bulldogs, los carlinos, los boxers, los persas y los british shorthair, tienen las vías respiratorias anatómicamente comprimidas. Su hocico corto, su paladar blando —a menudo demasiado largo— y sus fosas nasales —a veces estrechas— producen sonidos con cada respiración.
  • La postura al dormir: un perro que duerme boca arriba, con las cuatro patas en el aire, deja que la lengua se le deslice hacia la parte posterior de la garganta, lo que reduce mecánicamente el paso del aire. Lo mismo ocurre con los gatos que se tumban en posturas imposibles.
  • El sobrepeso: el tejido adiposo que se acumula alrededor del cuello y en la zona faríngea comprime literalmente las vías respiratorias. Es una causa directa de los ronquidos y una razón más para controlar el peso.


Perros o gatos: el mismo ronquido, pero…


La mecánica del ronquido es la misma en ambas especies, pero los perfiles de riesgo, las señales de alerta y la forma en que los dueños lo perciben difieren.

Las razas con mayor predisposición no son las mismas.


En los perros, las razas braquicéfalas más afectadas son:

  • el bulldog francés e inglés,
  • el carlino,
  • el boxer,
  • el shih tzu,
  • el pequinés.

En los gatos, las razas que tienen estas predisposiciones anatómicas son:

  • el persa,
  • el british shorthair
  • el exotic shorthair

En ambos casos, el mecanismo obstructivo es el mismo, pero los dueños de gatos suelen asociar este ruido con el ronroneo y a subestimarlo. Sin embargo, un ronquido no es un ronroneo, aunque ambos provengan de la misma zona del cuerpo.

El gato duerme más y lo disimula mejor.


Un gato duerme entre 12 y 16 horas al día, frente a las 8 a 12 horas de un perro. Estadísticamente, roncará más a menudo, pero sus posturas de sueño retorcidas (con la cabeza echada hacia atrás y el cuello doblado en un ángulo imposible) suelen ser la causa principal, sin que haya ninguna patología detrás.

El gato también es un experto en disimular: mientras que un perro se inquieta, cambia de postura o jadea cuando algo le molesta, el gato se queda quieto. Esto hace que sea más difícil de entender y que la vigilancia sea aún más necesaria.

El umbral de alerta no es el mismo.


En los perros, los ronquidos crónicos suelen estar relacionados con la morfología o la edad, y evolucionan lentamente, pero en caso de duda, te recomendamos encarecidamente que acudas al veterinario.

En los gatos, unos ronquidos que aparecen de repente o se intensifican rápidamente pueden ser una señal más preocupante. Pueden indicar:

  • pólipos nasales,
  • asma felina,
  • una infección de las vías respiratorias superiores,
  • un cuerpo extraño.

En este caso también es imprescindible acudir al veterinario.


Ideas preconcebidas sobre los ronquidos


Sin embargo, hay algunas creencias que merece la pena replantearse:

  1. «Si ronca, es que duerme bien.» Es la idea preconcebida más extendida, y la más engañosa. Por el contrario, los ronquidos pueden indicar un sueño fragmentado, con micropausas en las que el animal no muestra signos visibles de que se despierta.
  2. «Es normal en su raza, no se puede hacer nada». Es parcialmente cierto en el caso de los braquicéfalos, pero eso no significa que tengas que resignarte. Controlar el peso, adaptar la postura de sueño, reforzar el sistema respiratorio: siempre hay formas de mejorar el bienestar del animal.
  3. «Siempre lo ha hecho así.» La costumbre no es buena consejera en lo que respecta al bienestar animal. Un ronquido crónico que nunca te has planteado puede ocultar una evolución progresiva, un cambio en los tejidos, un aumento de peso gradual, una disminución del tono muscular, etc.
  4. La confusión entre «pequeños ruidos» y el ronquido: los suspiros al dormir, los gruñidos en sueños y los pequeños chillidos son normales y encantadores. El verdadero ronquido, en cambio, es regular, sonoro y se produce en cada ciclo respiratorio.

Lo que dice la ciencia sobre los ronquidos de los animales


La investigación veterinaria lleva unos años prestando mucha atención al sueño de los animales. Los estudios sobre el síndrome obstructivo braquicefálico han puesto de manifiesto el impacto directo de los trastornos respiratorios nocturnos en la calidad de vida general de los animales.
Un importante estudio científico aborda precisamente este tema analizando el síndrome obstructivo braquicefálico (BOAS) no como un simple problema localizado, sino como una enfermedad que afecta profundamente al día a día del animal.

Los investigadores explican que esta interrupción habitual de la respiración priva al cuerpo de oxígeno y altera el sueño, algo parecido a la apnea del sueño en las personas. Estas malas noches tienen un impacto directo en la vida diaria del perro: provocan hipertensión, cansancio ante el más mínimo esfuerzo, alteraciones metabólicas y reducen su energía, así como su calidad de vida en general.

No es casualidad que los veterinarios especialistas en comportamiento suelen observar que los animales que duermen mal también tienen problemas de comportamiento durante el día. El sueño es un pilar fundamental del bienestar del animal. Ahí es donde el enfoque natural cobra interés: el objetivo no es necesariamente acabar con los ronquidos, sino ayudar al animal a tener un sueño realmente reparador.


Soluciones naturales para que los gatos se relajen


Vamos a ver dos enfoques complementarios: los hongos adaptógenos y el CBD para mascotas.

Los hongos adaptógenos y los ronquidos.


La micoterapia, o el uso terapéutico de los hongos medicinales, está experimentando un renacimiento considerable, sobre todo en lo que respecta a la salud animal.
Un adaptógeno es una sustancia que ayuda al organismo a adaptarse a su entorno, ya sea físico, emocional o metabólico. No es ni sedante ni estimulante; regula de forma suave.

  • El reishi (Ganoderma lucidum) se conoce como el «hongo de la inmortalidad» en la medicina tradicional china. Uno de los beneficios potenciales que aporta al animal que ronca es que modula la actividad del sistema nervioso parasimpático, que controla el descanso y la digestión. Los productos para gatos con reishi actúan de la misma manera sobre este mecanismo, ayudando al organismo a relajarse sin adormecerlo.
Todo esto, sin contar las propiedades antiinflamatorias suaves del reishi, que pueden ayudar a proteger las mucosas de las vías respiratorias, algo especialmente importante para los animales sensibles o de edad avanzada.

  • El CBD es hoy en día una solución natural ampliamente documentada para cuidar el sistema nervioso del animal.El CBD para gatos estresados también está teniendo mucho éxito entre los dueños de gatos hipersensibles o inquietos.

En ambos casos, su reconocido efecto sobre la calidad del descanso lo convierte en un aliado ideal para los animales con problemas de sueño.
A continuación, vale la pena probar algunos ajustes de sentido común: un cojín o una cama elevada que sostenga mejor la cabeza, prestar especial atención al peso del animal, un humidificador de aire en invierno cuando la calefacción reseca las mucosas. Estos pequeños cambios, junto con hongos adaptógenos y/o CBD, pueden marcar una diferencia real.


En resumen, ¿es grave que los animales ronquen?


En resumen: no hay que preocuparse sistemáticamente, en la mayoría de los casos todo va bien. Pero ten en cuenta que puede ser una señal de alerta. Hazte las siguientes preguntas: ¿duerme mi mascota de verdad bien? ¿Está su sistema nervioso en un estado que le permita recuperarse de verdad?
Busca soluciones naturales que actúen en profundidad, como el reishi y/o el CBD, productos de calidad formulados específicamente para perros y gatos. Porque las noches merecen ser tranquilas… ¡para ti también!


Preguntas frecuentes


¿Por qué ronca mi perro o mi gato cuando duerme?

Los ronquidos se deben a la vibración de los tejidos de la faringe mientras duerme. Aunque suelen ser algo normal, deberías llevarlo al veterinario si es algo nuevo o si empeora.

¿Puede el estrés afectar al sueño de mi mascota?

Sí. Un perro ansioso o un gato estresado duerme de forma entrecortada, sin recuperarse de verdad. La ansiedad por separación, el miedo a las tormentas o la hipersensibilidad felina afectan al descanso y pueden acentuar el cansancio, los trastornos de comportamiento y los ruidos nocturnos.

¿Es eficaz el CBD para un perro o un gato que duerme mal?

El CBD para perros y el CBD para gatos se usan hoy en día mucho para reforzar el sistema nervioso y favorecer un descanso reparador

¿Qué setas adaptógenas le puedes dar a un perro o un gato que ronca?

El reishi es la seta medicinal por excelencia: regula el sistema nervioso parasimpático (el del descanso) y tiene propiedades antiinflamatorias suaves que ayudan a las vías respiratorias. La micoterapia para perros y gatos, en forma de complementos de reishi, favorece así un sueño más profundo, sin efectos sedantes.

¿Qué calmante natural elegir para mejorar el sueño de mi mascota?

Una solución natural para perros o gatos debe regular sin adormecer. Este es el caso de las setas adaptógenas, como el reishi, y del CBD, ya sea solos o combinados. Si los combinas con un complemento alimenticio antiestrés de calidad, una cama adecuada y un control del peso, favorecen un descanso nocturno realmente reparador.





Contenido validado por el el doctor veterinario Paul Pfister, cofundador de LovaPets

 

- Editora en jefe de LovaPets

Nacido en Niza en 1985 y apasionado por el bienestar animal desde niño, Yann creció rodeado de perros y gatos. Durante su estancia en Estados Unidos en la década de 2010, fue testigo del auge del CBD y su creciente uso en el ámbito del bienestar, incluyendo el bienestar animal. Al regresar a Francia, decidió aprovechar esta experiencia para ayudar a los dueños de mascotas, cofundando LovaPets con la misión de democratizar y explicar el uso del CBD en animales. Desde entonces, ha compartido artículos claros y accesibles sobre el bienestar animal, informando y apoyando a los amantes de los animales.

 

La información y los productos que aparecen en esta web no están pensados para uso médico. Consulta siempre a un veterinario si tienes alguna duda sobre la salud de tu mascota.